Todos los grandes proyectos empiezan con una chispa, pero a menudo esa chispa se ahoga entre correos sin responder, facturas por emitir y tareas operativas que consumen nuestra energía; y lo que es peor, intentar hacer o resolver las cosas que no dominamos y que causan que el dinero no llegue precisamente por no enfocar el esfuerzo en lo que mejor sabemos hacer. A nosotros nos pasó, y por eso cambiamos nuestra forma de trabajar. Nos dimos cuenta de que la Inteligencia Artificial estaba cambiando el mundo, pero pocos estaban construyendo los puentes necesarios para los pequeños negocios. Nos propusimos cambiar las reglas del juego.
No necesitas saber programar —es totalmente cierto— pero tampoco necesitas ser tú quien haga el desarrollo con o sin código, lo que necesitas es enfoque; para eso estamos nosotros.
